lunes, 19 de octubre de 2015

RINCÓN LITERARIO: El primer día de colegio

Este año continuaremos fomentando la CREATIVIDAD entre nuestros alumnos.

Los chicos/as de 4º de ESO han escrito sobre la importancia que puede tener para un niño su primer día de colegio y aquí os mostramos algunas de las redacciones más destacadas:



   
Afirmar a ciencia cierta y de un modo generalizado, la impresión que despierta en un niño su primer día de colegio, sería arriesgado, y desde luego incorrecto. 
Para algunos, probablemente sea algo insólito, increíble, un nuevo punto de partida en su sistema evolutivo, ese al que, sin saberlo, comienza a enfrentarse desde el primer día que pisa... El cole de mayores. 

Para otros, sin embargo, será el día de aferrarse fuerte a la mano de mamá o papá, o de los dos a la vez. Será el día de derramar lágrimas, y de gritar una y otra vez, que quiere irse a su casa. Probablemente lo desconocido, y el incierto tropel de niños desfilando al ritmo acompasado de un señor o señora que pronuncia su nombre, al tiempo que otro señor/a los recibe muy alegremente en otra esquina del habitáculo, les provoque, miedo, y les genere unos niveles de ansiedad que sólo el paso de los días irá solventando, hasta que llegue ese día, en que el cole, sea parte de sus vidas. Pues, cierto es, que la expresión a “mediodía vengo a recogerte”, no ayuda mucho, ya que a las 9 de la mañana, el mediodía parece algo eterno.


El primer día de colegio, puede despertar en un niño cientos de expectativas y temores. Pueden afanarse en conocer nuevas cosas, e integrarse rápidamente en el grupo, o pueden sencillamente preguntarse, por qué no puede estar de vacaciones en su casa. El cole... puede esperar.

En fin, el primer día de colegio, no os quepa duda que es un gran reto en la vida de un niño.

                                                                                                             ALEJANDRO MÉNDEZ SUEIRO

                                                                                                        
Desde que nacemos nuestra vida se divide en etapas que comienzan y acaban con el paso de los años. En el momento que abrimos los ojos por primera vez ya tenemos una vida preparada y un destino esperándonos. Nos afanamos en crecer, tener una carrera, un buen trabajo, casarnos e incluso tener hijos. Realmente somos tan soñadores, o quizás ingenuos que no conseguimos apreciar los pequeños detalles que marcan la diferencia. 

Ese insólito primer día de colegio de sentimientos encontrados, el miedo y la euforia. A cada paso que damos hacia la que será nuestra clase nos aferramos con más fuerza a esa mano de la persona que nos acompaña y pensamos que, si no nos soltamos seremos invencibles. Esa primera impresión marca para siempre. Conoces a gente de tu tamaño, juegas y te caes; no te haces daño pero aun así lo exageras y lloras porque inconscientemente seguimos unidos a esa inseguridad que provoca la inocencia. 

Para un niño es muy importante el primer día de colegio. Romper esa coraza y esa burbuja donde vivimos para poder aprender y conocer a pesar del miedo, porque para eso está, para superarlo y así conseguir avanzar.

                                                                                                                               PAULA FERNÁNDEZ














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