lunes, 19 de octubre de 2015

RINCÓN LITERARIO: El misterio

El desafío de la semana pasada, después de trabajar el movimiento romántico en 4º ESO era que se animaran a escribir un relato lleno de  misterio y lo hemos conseguido. Han escrito excelentes historias que os iremos mostrando a lo largo de estos días. A continuación os dejamos con LA ÚLTIMA NOCHE de María Puga (4º ESO A).

LA ÚLTIMA NOCHE
Puede que sea mi última noche o incluso sea la de todos, solo sé que me encuentro sola en medio de este bosque oscuro y tenebroso, cerca de un cementerio. Nunca hubiera pensado encontrarme en este lugar un 31 de Octubre. Soy asustadiza y a veces miedosa, pero hoy me he encontrado valiente caminando por estos caminos llenos de hojas caídas y sombras que me inquietan aún más.
Todo estaba bien antes, hasta que me adentré en este lugar para saber si en realidad, la leyenda de que es la noche de los muertos vivientes es verdad. Oigo un ruido y me quedo quieta. ‘Debe ser el viento’, digo para mí y continuo hacia el cementerio. No aguanto más sin girarme y cubrirme las espaldas; lo hago y una sospechosa luz se ve a lo lejos. Empiezo a correr y ya me encuentro en el destino, la puerta de entrada. La abro y empiezo a leer los nombres de las tumbas. Solo espero no acabar en una de ellas esta noche. Me acerco a una concretamente y me entretengo calculando los años que ha vivido. La tierra se mueve y creo que estoy paranoica. Me vuelvo a girar y veo la luz más cerca de mí. Empiezo a correr. Tropiezo con una piedra y caigo desplomada al suelo. Por suerte solo me he hecho un rasguño en la rodilla. Me levanto y noto una presencia que me agarra. Aparece una nieblilla un poco extraña, esta se mueve alrededor de mí. Si mi abuela estuviera aquí, diría que es un espíritu. Yo no lo creo, soy paciente. Vuelvo a mirar hacia atrás, otra vez la luz. Intento convencerme: son mis amigos y me vienen a buscar. De pronto, una tapa se mueve, cada vez más rápido. Sigo intentado levantarme pero no soy capaz, estoy atrapada. Se me acelera el pulso y los nervios se me disparan. ‘Hoy no es el día’, me repito en la mente. La luz está cerca, está a milímetros de mí, cuando un bloque se levanta e intenta darme en la cabeza. Lo esquivo y deshago mi acción de levantarme. La luz ya está aquí.

                                                                                                                         María Puga 4º A

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